lunes, 28 de julio de 2008
BILBAO SIGLO XVIII (III)
En 1.765, se creó la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, siendo algunas de sus finalidades las de fomentar y apoyar la agricultura, la economía, las ciencias y las artes. Fue significativa su actuación en el análisis de la crisis económica que amenazó a la estructura económica vasca a partir de 1.780.
El 21 de enero de 1.793, la guillotina segaba la vida del rey francés Luis XVI. La España de Carlos IV se vería inmediatamente afectada por lo que estaba sucediendo en ese país vecino. No en vano, el rey español era también un Borbón.
Se declaró la guerra a la Convención nacional francesa (revolución francesa) y el País Vasco se vio afectado grandemente. Bilbao fue ocupado por las tropas convencionales francesas del general Moncey. La Paz de Basilea, firmada el 22 de julio de 1.795, ponía fin al conflicto.
Esta guerra supuso fuertes cargas para los vascos y para los bilbaínos, teniendo, también, incalculables consecuencias históricas, ya que, en plena contienda, quedaban delimitados los grupos sociales antagónicos, unos, por supuesto, claramente revolucionarios y simpatizantes de la Convención nacional francesa.
LA ALHONDIGA EMPIEZA A CUBRIRSE CON EL CARAVISTA DE STARCK
El interior de La Alhóndiga será uno de los aspectos más espectaculares del futuro centro de ocio. Tanto, que el diseñador francés Philippe Starck está pendiente de hasta el más mínimo detalle. El último quebradero de cabeza ha sido el recubrimiento caravista de la parte interior. Al francés no le terminaba de encajar en el proyecto, por eso finalmente ha decidido cambiarlo por lo que ya han comenzado a llegar a Bilbao.Falta ya poco más de un año para ver la espectacular transformación del viejo almacén de vino diseñado por Ricardo Bastida en 1909 en un innovador centro cultural y de ocio. Piscinas, libros, un gimnasio, un auditorio y hasta un balneario tendrán cabida en el interior vanguardista diseñado por el arquitecto francés para La Alhóndiga. En total, más de 40.000 metros cuadrados en pleno corazón bilbaíno para el disfrute de grandes, pequeños, estudiantes, deportistas, amantes de la lectura o para los que busquen la relajación en las aguas de un spá.
Un gran atrio central dará la bienvenida a los usuarios de Alhóndiga Bilbao, nombre con el que se ha bautizado el proyecto. En este patio las columnas serán las protagonistas; y es que 43 pilares serán los encargados de sustentar los tres edificios ideados por Starck. Del techo colgará una gran pantalla para la emisión de todo tipo de proyecciones. Aunque el diseñador francés ya ha dicho que espera que la imagen más proyectada sea la de un gran sol que “distribuya su calor entre los usuarios”. Otra curiosidad del futuro de La Alhóndiga son las piscinas. El suelo será transparente y los visitantes que pasen por el atrio podrán ver a la gente bañándose en el techo.La Alhóndiga ha protagonizado buena parte del discurso municipal de los últimos 20 años. Diferentes alcaldes -como Pilar Careaga, José María Gorordo, Josu Ortuondo e Iñaki Azkuna- han señalado al viejo depósito neoclásico como el proyecto estrella para el ensanche bilbaíno, de forma que el futuro del edificio ha variado con los años y las diferentes visiones de los gestores de la urbe. Pudo transformarse en un bloque de viviendas, en un ambicioso cubo de cristal que acogería al arte y la cultura, en un polideportivo, en un museo de arte contemporáneo e incluso en el futuro Palacio de Deportes.
Finalmente, el inmueble, declarado de interés cultural, se convertirá en un moderno centro cultural y de ocio con bibliotecas, salas de exposiciones, cines, gimnasios, piscinas, restaurantes, solarium, etc... Las obras, gestionadas por la sociedad Bilbao Ría 2000, dividirán La Alhóndiga en tres edificios, uno para cada uso: cultural, ocio y deportivo. Entre los tres sumarán 40.000 metros cuadrados, casi el doble de la superficie ocupada por el Museo Guggenheim. La regeneración de La Alhóndiga se ha producido en cuatro fases. Los primeros equipamientos -la sala de exposiciones, el cine, el gimnasio, la piscina o el solarium, entre ellos- abrirán sus puertas al público en junio de 2008 y un año más tarde las autoridades inaugurarán el complejo de forma oficial. Hasta entonces, los curiosos pueden asomarse por la zona de visionado habilitada en la fachada que mira hacia la calle Iparraguirre. Más allá de las impresionantes cifras que baraja el proyecto, la expectación del mismo reside en gran medida en la capacidad de fascinación de Starck, un diseñador acorde a la prestigiosa lista de arquitectos y urbanistas que desde hace años dibujan el presente y el futuro de Bilbao. "Quiero hacer algo formidable, lleno de energía, de entusiasmo. En definitiva, un edificio con la elegancia de la inteligencia y la belleza de la felicidad", resumió el francés en una de sus visitas a Bilbao.
domingo, 27 de julio de 2008
HOMENAJE
Un bilbaino nacido en Bilbao La Vieja en los años previos a la guerra civil española de 1.936. Un bilbaino que vivio, como muchos otros, los avatares del exilio forzado de los "niños dela guerra" y
las alegrias de la vuelta a casa.
Un bilbaino que decidio compartir su vida con una "Tomatera" de Deusto y tener una familia.
Un bilbaino al que por la sangre le corrian los sones de Los Chimberos, Los Botxeros y Los Cinco Bilbainos.
Un Bilbaino al que el corazon le latia al ritmo de los goles de Pichichi, Gainza, Dani, Etxebe... cada domingo en San Mames.
Un bilbaino al que el alma se le abria viendo los rincones que os presento cada dia, muchos de ellos recorridos por el en tiempos pasados.
Hoy ha fallecido un bilbaino con mayusculas.
Hoy ha fallecido mi padre.
HOY A MUERTO UN TROCITO DE BILBAO
viernes, 25 de julio de 2008
BILBAO SIGLO XVIII (II)
Recibe el nombre de “Matxinada” por ser protagonistas principalmente los “matxines”, campesinos.Lo cierto es que fueron simples revueltas por motivos económicos sin ningún ánimo secesionista. La primera “Matxinada” ocurrió en Vizcaya en el año 1718, y se debio al traslado de las aduanas a la costa, ya que suponía el fin de los privilegios aduaneros.
Tuvo lugar a partir de la Real Disposición de fecha 31-8-1.717, ordenando establecer las aduanas, que tradicionalmente habían estado en el interior, en los puertos de mar. Con ello, las aduanas de Orduña, Vitoria y Valmaseda se trasladarían a Bilbao, San Sebastián e Irún.
La burguesía bilbaína intentó ponerla en práctica y, en 1.718, comenzó el tumulto al considerarse los aldeanos económicamente perjudicados y por entender, además, que tal medida era contraria a los Fueros.
Los protagonistas del motín fueron los campesinos de Begoña, Erandio, Abando, Deusto, Sondica, y la animosidad se centraba contra los notables rurales y autoridades forales y la oligarquía, que englobaba a patronos y comerciantes.
Los aldeanos atacaron y saquearon Bilbao. Se quemaron casas de notables, ultrajaron a clérigos, eliminaron fisicamente a oligarcas, entre ellos al Diputado General, Don Enrique Arana, hasta que fueron rechazados por los ciudadanos y las tropas del general Loya. El Señorío se ocupó militarmente hasta el mes de agosto de 1.719. La represión fue violenta. En noviembre llegan a Bizkaia las tropas reales con un ejército de 3000 hombres y proceden a la detención y ejecución de importante número de personas implicadas en la revuelta. En Enero de 1719 fueron agarrotados y luego decapitados 16 matxines en la Plaza Vieja de Bilbao.
Finalmente, en 1.722, un Real Decreto volvía las aduanas a su primer asiento
La segunda “Matxinada” fue en Guipúzcoa en 1766 y fue motivada por una mala cosecha de trigo, que provocó escasez y la consiguiente especulación y subida de precios del trigo. Afectó a Guipuzcoa y dió pié a la expulsión de los jesuitas de Loyola, que se pusieron al lado de los aldeanos. Recordamos que el rey Carlos III expulsaría, en 1.767, a los jesuitas de España..
EL TUNEL QUE UNIRA AMEZOLA CON MIRIBILLA SE ABRIRA AL TRAFICO DENTRO DE 3 AÑOS
Los barrios más jóvenes de Bilbao necesitan abrir nuevos caminos. Amezola y Miribilla ya cuentan con un proyecto definido para acortar distancias mediante una nueva conexión viaria, un túnel de 694 metros que se excavará bajo la colina de Irala y dará continuidad a la avenida del Ferrocarril. El consejo de Bilbao Ría 2000 dio vía libre ayer de forma oficial a esta infraestructura, que espera que sea una realidad en el plazo de tres años: uno para completar los trámites administrativos y dos de obras. jueves, 24 de julio de 2008
BILBAO SIGLO XVIII (I)
Bilbao adquirió en este siglo las características de una ciudad periferia, comerciante y burguesa, que va a hacer sentir su peso político y económico en España. Su comercio, apoyado en su industria, fundamentalmente de hierro, y su navegación, proporcionarán la riqueza y el poder necesario y, al mismo tiempo, será fuente de envidias y rencillas con la Tierra Llana.
Al auge de la Villa en este siglo, contribuirá, también, el cambio dinástico, con la llegada de los Borbones, quienes considerándose enemigos de ingleses y holandeses, anulan la competencia de éstos y consideran a Bilbao como puerto imprescindible para Francia, por lo que la burguesía bilbaína estaba en condiciones de imponer sus exigencias.
Sin embargo, Bilbao no renuncia al tráfico con Inglaterra y Holanda, tradicionales receptores del comercio bilbaíno, y, al mismo tiempo, exigirá contrapartidas comerciales a Francia por su apoyo, más o menos pasivo, en la guerra de Sucesión, a la muerte del rey Carlos II de la Casa de Austria. Bilbao consolidaría, por esas fechas, el monopolio del tráfico lanero del Cantábrico.
Se inician, también, relaciones con las colonias del Norte de América.
Por otra parte, el Consulado atravesaba una época de gran interés, acrecentándose, en las importaciones, el papel de Bilbao.
Una de las obras de mayor trascendencia política y económica, fue la construcción del camino de Burgos a Bilbao, por Pancorbo y Orduña, financiada por 3 entidades públicas: el Señorío de Vizcaya, la Villa de Bilbao y el Consulado. Las obras comenzaron en 1.764 y terminaron en 1.774. Fue una respuesta a las amenazas que se cernían sobre su tráfico mercantil, con la proyectada carretera Burgos-Santander por Reinosa.
El importante flujo mercantil decidirá la ampliación y mejora del Puerto de Bilbao en este siglo XVIII. Así, en 1.724, el Consulado revistió con muelles toda la margen izquierda de la ría en el término de Abando, para evitar los desprendimientos de terreno. En 1.734, se reconstruyeron los muelles de la embocadura de la ría, y, en 1.753, se comenzó a encauzar la ría entre Desierto-Erandio y Portugalete.
Pero el siglo XVIII no acabaría en la línea que hemos comentado. Así, en 1.780, aparecieron los primeros síntomas de agotamiento de la economía tradicional. Se inició una nueva crisis. Crisis agrícola al haber alcanzado su techo estructural. Crisis del comercio al caerse las exportaciones de lana y de hierro. Crisis de la industria, a partir de la crisis comercial, descendiendo la producción de las ferrerías vascas.
NO LES MOVERAN
Familiares, amistades, empleados y, sobre todo, usuarios de la residencia Reina de la Paz han ocupado esta mañana parte de la Gran Vía “para hacerse oír”. Los manifestantes, que portaban una pancarta con el lema ‘BBK, no a la demolición. Remodelación por plantas’, se han situado durante una hora entre el edificio foral y la sede de la caja vizcaína, las dos entidades objeto de sus críticas. Así lo han comunicado en los diferentes mensajes que lanzaban a través de los altavoces: “La BBK y la Diputación quieren acabar con la obra social”. Sin embargo, los allí presentes han apostado por la resistencia como medida para evitar el derribo de la residencia. ‘No nos moverán’ han cantado, en numerosas ocasiones, al unísono. miércoles, 23 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO y (VI)
Ya en pleno siglo XX, la presión de los médicos del hospital sobre la Junta de Caridad para conseguir una mayor profesionalización de la enfermería fue constante, a partir de la etapa en que fue director Enrique de Areilza. Fruto de esta presión surgió primero la escuela de enfermería ubicada en el propio hospital, y la total profesionalización de los cuidados de enfermería después, suprimiendo los servicios de las Hermanas de la Caridad; profesionalización que no fue alcanzada hasta hace unos pocos años, en la década de los ochenta.
Las enfermeras de Salud Escolar
El Ayuntamiento de Bilbao mantiene desde hace muchos años un servicio que supone una de las modalidades más ricas de ejercicio de la Enfermería: la dedicada a la salud escolar. Voluntarias sin remuneración desde los años cuarenta y profesionales desde los setenta, estas enfermeras fueron todas mujeres en los primeros años; pero en los últimos años se han incorporado algunos varones.
Su práctica diaria constituye una mezcolanza de actividades diferentes: realización de exámenes de salud; seguimiento de niños de riesgo; educación para la salud orientada a padres, profesores y alumnos; atención a las urgencias ocurridas en la escuela, etc.
ZAHA HADID PRESENTARA ESTE VERANO UNA PROPUESTA DETALLADA PARA OLAVEAGA
Bilbao Ría 2000 ha encargado al equipo de Zaha Hadid un plan de ordenación para Olabeaga que tenga en cuenta todos los condicionantes del entorno, desde el campus tecnológico hasta el nuevo acceso a Bilbao que sustituirá a Sabino Arana. Ya se han mantenido los primeros contactos y la sociedad pública espera contar con una propuesta detallada este verano. El soterramiento de las vías de Renfe será uno de los elementos determinantes del nuevo diseño urbano, al eliminar el efecto barrera y ganar espacio para la construcción de viviendas.martes, 22 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (VI)
A finales del siglo XVIII y comienzos del XIX Bilbao sufrio la presencia de nutridas guarniciones militares con tropas francesas, inglesas, portuguesas y españolas; hubo necesidad de habilitar hospitales militares y soportar una mayor presion sobre el Hospital Civil, cuyos mecanismos de control del gasto se vieron desbordados. Tuvieron lugar algunos episodios en los que Señoras del hospital se vieron envueltas en sospechas de desvio de alimentos, de robos y de corrupcion. Asi fue que, en un documento fechado el 31 de Octubre de 1.920, el Secretario de la Junta del Hospital, Josef Miguel de Asurduy, dio cuenta de la necesidad y conveniencia de traer un grupo de monjas del Instituto de Hermanas de la Caridad de San Vicente Paul que se hicieron cargo de la enfermeria del nuevo hospital.
De esta forma llegaron al nuevo Hospital de los Santos Juanes las seis hermanas del Instituto de las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paúl con las que se pensaba solucionar su gobierno y enfermería; pero lo que prometía ser un buen negocio para la Junta de Caridad, los enfermos y la Villa, no tardó en mostrar su lado negativo. Un nuevo Director General del Instituto de San Vicente Paúl, órgano de gobierno de las Hermanas de la Caridad, consideró que el convenio firmado por su antecesor era demasiado complaciente con la Junta General y presentó un ultimátum a la Junta del Hospital, diciendo que había elaborado una normativa general para el gobierno de las hermanas en los hospitales españoles y una parte substancial de dicha normativa chocaba frontalmente con el reglamento del hospital bilbaíno. El punto de roce principal era la propia concepción de la estancia de las monjas en el hospital, pues tanto el convenio primero como la reglamentación del hospital excluían formalmente la presencia de una comunidad religiosa y consideraba que las monjas eran empleadas del hospital que vivían en él, mientras se le exigía la libertad de formar un convento autónomo dentro del hospital, con su comunidad, superiora, capilla y normas propias.
En sesión de noviembre de 1831 el Ayuntamiento respaldó la propuesta de la Junta y así fue como las siete monjas comenzaron a salir del hospital el 10 de noviembre. El Ayuntamiento acordó nombrar un enfermero mayor y una señora (a poder ser consortes), además de tres enfermeras para suplir la labor de las monjas.
Años mas tarde, cuando finalizaba el siglo XIX, volvieron las monjas al hospital y consiguieron mantener en el, durante casi un siglo, una comunidad que obtuvo todos los poderes que habia reclamado antes de ser expulsadas.
VUELVEN LAS VISITAS GUIADAS A LAS ESCAVACIONES ARQUEOLOGICAS A LA PLAZA DEL CORAZON DE MARIA
lunes, 21 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (V)
El vacío dejado por la desaparición de los beateríos adjuntos a los hospitales hubo de ser llenado de alguna manera y, a tal efecto, el Regimiento de la Villa, como patrono único de los hospitales, procedió al nombramiento de una mujer que se encargara de estas labores ayudada por algunas criadas a las que ella misma debía contratar y gobernar. Recibió el nombre de señora, aunque en ocasiones se refieran a ella como rectora o administradora.
Durante los primeros años, cada nueva señora debía de abonar una dote antes de ocupar su cargo, dote que en algunas ocasiones se aportaba en metálico y, en otras, mitad en metálico y mitad en especie.
Durante más de 300 años este fue el sistema que, con pequeñas variaciones, siguieron los dos hospitales bilbaínos. Cuando en el año 1661 el Hospital de los Santos Juanes dejó de ser un albergue para pobres y peregrinos, cambiando a una dedicación exclusiva para la “curación de enfermos”, se puso de manifiesto la necesidad de dotarle con mayores recursos de enfermería, pero para ello sólo se cambió el número y salario de las criadas y no se alteró la figura de la señora. En varias ocasiones se procedió a una solución sui generis y se decidió incluir en un solo contrato al cirujano y a la señora, quienes debían de formar matrimonio y gobernar la vida cotidiana del hospital, así como el personal subalterno.
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A PARTIR DE MAÑANA LAS LINEAS 50, 56 y G4 TENDRAN NUEVO RECORRIDO PARA ACCEDER A LA CALLE ZAMACOLA
viernes, 18 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (IV)
Cuidadores de enfermos
La tercera de las líneas de profesionales que ha contribuido a la creación de la moderna profesión es la que más se asemeja a lo que entendemos habitualmente por “enfermería”. Representada en principio por las personas encargadas de cuidar a los enfermos en los hospitales o en su domicilio, ha desarrollado una gran variedad de especialidades y subespecialidades, pero no ha perdido nunca su norte constituido por ese concepto de “cuidado al enfermo”. Así como los practicantes y cirujanos romancistas solían ser varones, las mujeres han constituido tal abrumadora mayoría entre los cuidadores de enfermos que han dado género al nombre de la profesión: “enfermera”.
Las primeras cuidadoras de enfermos que nos vamos a encontrar en Bilbao son las “beatas” o “beguinas”, nombre con el que se conocía en el Medioevo a las mujeres que, sin ser monjas, hacían vida en comunidad para mejor cumplir sus deberes religiosos; en Bilbao no se regían por una regla que exigiera clausura y prestaban especial atención al cuidado de enfermos y moribundos, tanto en el hospital como en los domicilios privados, por lo que solían ser muy apreciadas entre el vecindario, quien solía mostrar su agradecimiento con pequeños o grandes donativos, imprescindibles para la subsistencia de estas comunidades; comunidades que, por otra parte, no exigían una dote para ingresar en ellas y carecían de esta fuente de ingresos, habitual en los conventos de monjas. Los beateríos situados en los hospitales bilbaínos, o junto a ellos, tenían una especial dependencia de las autoridades municipales. El oficio de beata del hospital requería un aprendizaje y era bastante solicitado, pudiendo acceder a este oficio sólo las nacidas en la Villa.
A comienzos del año 1583, tanto los beateríos de Bilbao como los de Abando, fueron requeridos a la observancia de la clausura monacal bajo prohibición de admitir nuevas aspirantes. Tal requisitoria fue hecha por disposición del Breve Circa pastoralis del Papa Pío V, en cumplimiento de las ordenaciones del concilio de Trento sobre la observancia de la clausura en los monasterios; así fue como los beateríos bilbaínos, a pesar de la resistencia que opusieron y del apoyo que recibieron para ello de las autoridades municipales, tuvieron que elegir entre transformarse en conventos de clausura o desaparecer.
BILBAO LA VIEJA SE ENGANCHA A MIRIBILLA
El primer barrio de Bilbao y el último ensanche de la villa se darán la mano dentro de un año y medio. Surbisa ha comenzado la última fase de urbanización de la zona baja de Bilbao La Vieja que engarzará el puente de San Antón y la calle Claudio Gallastegui, para crear un eje vertebrador entre el Casco Viejo y Miribilla. Es el último paso de una compleja operación urbanística que arrancó en 1999. El Ayuntamiento y el Gobierno vasco unieron fuerzas para regenerar Bilbao La Vieja y enlazar dos polos de la villa.jueves, 17 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (III)
Las matronas y los cirujanos comachones
La presencia de mujeres que ayudan a otras durante el parto es habitual en todas las culturas, desde las más primitivas hasta las más avanzadas, y Bilbao no ha sido una excepción, aunque es leve el rastro que nos han dejado las personas que se han dedicado esta labor.
Sabemos que en la Villa recién fundada, allá por los siglos XIV y XV, las parteras estaban exentas de algunos tributos. Así, en la fogueración del año 1514 consta que, en Bilbao, estaban excluidas del impuesto de las fogueras de clerigos, carceleros, e pregonero e partera e otras personas privadas.
Años después, el 26 de febrero de 1691, encontramos que la corporación contrata a una mujer para que ejerza de partera durante cuatro años. La escritura es firmada por Gracia Ramírez. En 1723, la que firma un contrato de obligación es Juana María Romero, matrona, acompañada por Francisco de Lorena, su marido, respondiendo ambos con sus bienes del cumplimiento por parte de ella. Se le asigna un salario de 50 ducados anuales pagaderos por tercios, cada cuatro meses y su duración es de dos años. Tiene por obligación “acudir con diligencia cuando fuera llamada para atender partos sin cobrar otra cosa que el “voluntario estipendio que se acostumbra a dar”. El contrato estipula que Juana no puede abandonar la Villa sin permiso del alcalde o de los señores del Ayuntamiento.
Pero esta figura de la comadrona contratada no fue constante y la corporación decidió suprimirla cuando la asistencia a los partos complicados quedó encomendada al cirujano latino. Hubieron de pasar casi doscientos años para que volviéramos a verla, cuando un acuerdo de la Comisión Permanente del Ayuntamiento bilbaíno del 25 de abril de 1928 nombró matronas municipales a Juliana Madrazo Arrien y a Patricia Laiseca Larramendi. Nombramiento efectuado como parte de un plan para reducir la elevada mortalidad infantil y que incluía también la contratación de un tocólogo.
Este servicio fue perdiendo razón de ser según la Seguridad Social iba extendiendo su cobertura sanitaria, pero tuvo continuidad hasta el año 1982, cuando las dos últimas matronas, Concepción López Niclós y Leonor Arberas, fueron trasladas a otros servicios de la sanidad municipal.
ZORROZGOITI ABRE EL PLAN DE MEJORA DE LOS BARRIOS ALTOS DE BILBAO
El plan de rehabilitación de los barrios altos de Bilbao despegará en los próximos días. Zorrozgoiti será el primero en someterse a una profunda transformación que le dotará de mejores accesos, más aparcamientos y zonas verdes. El Ayuntamiento invertirá más de dos millones de euros en este primer plan de regeneración que pretende «eliminar barreras y poner el barrio al día. No sólo sus espacios públicos, sino también sus tripas», comentó ayer el concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas.miércoles, 16 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (II)
De los “curadores de llagas” a los cirujanos romancistas y practicantes
La primera noticia que tenemos referente a un sanador que cobrase un salario de la Villa es la contratación de Margarita Sáez, quien fue asalariada por Bilbao el año 1513 para la curación de llagas a los pobres, con un sueldo de 4.000 maravedíes anuales (117, 6 reales). No es tan excepcional que se tratase de una mujer, pues, aunque los contados cirujanos vecinos de Bilbao que conocemos de fechas anteriores fueran varones, también otra vizcaína, María Ortiz de Guecho, ejerció su profesión en Mallorca y en Murcia; ciudad, esta última, que le concedió licencia para que “cure de fístolas, e lamparones e tiña en esta ciudad” en el año 1480.
Antes y después de Margarita, fueron numerosos los cirujanos romancistas que atendieron a la salud de los bilbaínos, oscilando su número alrededor de seis, pero se trataba de un ejercicio libre, sin contrato con el municipio. Debemos de suponer que la práctica de sangrías constituiría una faceta importante de su trabajo diario, aunque también atendían a traumatismos, fracturas, dislocaciones, heridas, enfermedades de la piel, etc.
A mediados del siglo XVIII apareció una figura que iba a tener una continuidad casi hasta nuestros días y que ofrece un interés especial: “El cirujano-platicante” del Hospital de los Santos Juanes en Achuri; plaza hospitalaria de cirujano romancista que sería el encargado de garantizar una asistencia de urgencia permanente en aquel Hospital, tanto para los enfermos ingresados en él, como para el vecindario de la Villa. Tenía obligación de residir en el propio hospital y no podía abandonarlo salvo en muy contadas ocasiones.
A comienzos del siglo XIX se duplicó esta figura a fin de que fuesen dos los cirujanos de “entrada” o de “puertas” y gozasen de una mayor libertad de movimientos. Con algunos vaivenes y distintas alternativas estos profesionales prestaron asistencia a los heridos y accidentados en la Villa hasta hace pocos años, primero en el Hospital de Achuri y luego en el de Basurto, hasta que la reforma hospitalaria llevada a cabo a partir del año 1985 suprimió las plazas de practicantes en el cuarto de socorro del Hospital.
En los años finales del siglo XIX el Ayuntamiento bilbaíno aumentó el número de practicantes de su plantilla, al crear nuevas casas de socorro y una plaza para la atención domiciliaria al padrón de la beneficencia; número que fue aumentando hasta que, en la década de 1950, eran ya dieciséis las plazas de practicante de casas y cuartos de socorro, siendo ocho las de distrito.
Si tenemos en cuenta que la Seguridad Social creó su servicio de urgencias en el año 1968, no parece exagerado afirmar que la asistencia a la población bilbaína, en lo que se refiere a cirugía menor, recayó en estos profesionales hasta que la creación del Servicio Vasco de Salud – Osakidetza, la extensión de la asistencia sanitaria a toda la población y el desarrollo de un servicio de urgencias de nuevo cuño, relevó al Ayuntamiento de esa competencia.
Cuando esto ocurrió, la corporación municipal decidió destinar a sus profesionales a otras funciones, entre las que destacaremos una que aún persiste y que constituye, en cierto modo, una línea de continuidad para esta rama de la profesión de enfermería: las ambulancias atendidas por diplomados en enfermería y dotadas de medios para el soporte vital avanzado.
EL AYUNTAMIENTO Y LA DIPUTACION REFUERZAN DESDE HOY LA SEGURIDAD VIAL EN BOLUETA
Serán dos nuevos semáforos, varias decenas de metros de valla protectora y una acera en una zona muy transitada y sensible. La Diputación y el Ayuntamiento de Bilbao refuerzan desde hoy la seguridad vial en Bolueta. Como ya adelantó el alcalde hace unos meses, será una actuación «sencilla», rápida y «con poco dinero», porque «no se necesitan grandes proyectos para dar respuesta a los problemas cotidianos de la gente». martes, 15 de julio de 2008
LA ENFERMERIA EN BILBAO (I)
La profesión de enfermería, tal como hoy la conocemos, es el resultado de la confluencia de distintas modalidades de curadores de los tiempos pasados.En efecto, en nuestro medio existían durante las edades Media y Moderna diversos tipos de “sanadores” que atendían a los enfermos: curadores de llagas, físicos, cirujanos, barberos sangradores, algebristas, saludadores, parteras, litotomistas, clistereros, boticarios, especieros, etc., pero estas distintas modalidades, mal delimitadas en un principio, se fueron diferenciando y definiendo a medida que alcanzaban un status de “profesión”. El proceso de profesionalización comenzó por la Medicina y tardó algún tiempo en alcanzar a la Cirugía, cuando el revoltijo de categorías y modalidades de su ejercicio se estructuró entorno a dos tipos básicos: los cirujanos de toga larga o cirujanos latinos y los de toga corta o cirujanos romancistas.Vamos a centrarnos en algunas peculiaridades bilbaínas de este proceso en lo que se refiere a las tres líneas que dieron lugar a la actual profesión de Enfermería: la integrada por las matronas y los comachones, la de las enfermeras cuidadoras de enfermos y la formada por los cirujanos romancistas y practicantes.
LA CIUDAD QUE RESURGIO DEL BARRO
El 26 de agosto de 1983 Bilbao vivió el peor desastre natural que la villa recuerda. Las huellas de aquella desgracia se borraron y Bilbao resurgió de la crecida de la ría que devoró con especial afán el Casco Viejo. Pero las inundaciones hicieron una muesca profunda en la memoria de los bilbaínos que ahora, 25 años después, el Ayuntamiento quiere rescatar. A través del programa Bilbao Izan, el Consistorio ha conformado el programa 'La ciudad que surgió del barro', integrado por una docena de eventos que pretenden rememorar aquel fatídico final de Aste Nagusia y la transformación que vivió después la villa.




























